Mauricio comienza con los timbreos.

Los principales candidatos de Juntos para el Cambio en la provincia de Buenos Aires ya preparan recorridas, timbreos, volanteadas y charlas cara a cara con vecinos como parte de la campaña electoral, que arranca la semana próxima, de cara a las PASO del 11 de agosto, con la meta puesta en retener el poder en la provincia de Buenos Aires.

Conscientes de que la pelea principal con el kirchnerismo se dará en territorio bonaerense, los organizadores de la campaña planean que las recorridas de al menos las ciudades cabecera como La Plata, Mar del Plata o Bahía Blanca sean encabezadas por el presidente Mauricio Macri, dijeron a Télam fuentes del oficialismo.

«La diferencia con el kirchnerismo es que ellos a Cristina (Kirchner) la esconden para subir, nosotros en cambio a Mauricio lo tenemos que mostrar más para subir», graficó uno de los armadores de la campaña en tierra de María Eugenia Vidal, al término de un encuentro entre candidatos a intendente realizado hoy en oficinas del PRO.

En la provincia, la campaña estará basada en los tradicionales timbreos, la colocación de mesas en las principales esquinas de cascos céntricos, recorridas, reparto de folletos con las propuestas y las boletas y, especialmente, en las charlas cara a cara con los vecinos sobre los problemas locales, adelantaron dirigentes que participaron del armado electoral.

«No va a haber actos masivos, como siempre, porque no tiene que ver con nuestra esencia, vamos a dar la discusión sobre la realidad nacional, pero haciendo foco en los temas locales, en los problemas de los vecinos en cada localidad», declaró uno de los candidatos a intendente, quien admitió que las encuestas no les son del todo favorables al oficialismo en el principal distrito del país.

Los referentes consultados deducen que perdieron votos respecto de la elección de 2017 como consecuencia de la crisis económica, y que por esa razón pondrán especial énfasis en el votante de Cambiemos «desencantado o enojado», y en los indecisos que quedaron a la deriva después del acuerdo de Sergio Massa con el kirchnerismo.