Las ventas en ferreterías porteñas cayeron 40 % en el año

CEF NOTICIAS | A la cifra se suma un 15% que ya mermó en el 2015.

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La venta en el rubro ferreterías cayó 40% en lo que va del año, lo que se suma a la merma del 15% del año 2015, según datos de la Asociación Ferretera de Buenos Aires (Asofeba).

Desde la entidad, y con motivo de celebrar el 3 de septiembre el Día del Ferretero, indicaron que en la ciudad de Buenos Aires tienen censadas 1.280 ferreterías, desde las básicas que trabajan con unos 10.000 artículos a las medianas y grandes que ofrecen entre 30.000 y 40.000 artículos, incluyendo maquinaria industrial como, por ejemplo, los generadores de energía móviles.

Este tipo de equipamiento le permitió a las más grandes resistir la merma de las ventas que se agudizó en el mercado nacional a mediados del año pasado, indicó Leonardo Tobio, vicepresidente de la entidad.

Precisó que en promedio las ventas desde la ferreterías al público cayeron 15% en el año 2015 y «un 40% en lo que va del año».
La entidad tiene censadas 1.280 ferreterías, pero estima que en toda la ciudad los negocios llegan a unos 2.000 y, de ellos, unos 800 son atendidos por sus propios dueños.

Sin contar a los dueños que atienden su propio negocio, la entidad considera un promedio de 4 empleados por local por lo que se llega a unos 4.800 puestos de trabajo directos en el sector y unos 20.000 indirectos.

Los eslabones más altos de la cadena comercial ferretera (fábricas grandes distribuidoras, importadores) registran una pérdida de empleos de entre el 5 y el 10%, en lo que va de 2016, indicaron desde Asofeba.

Mientras que en el segmento de local de atención al público, comúnmente conocido como la ferretería de barrio, «no se verifica pérdida de empleos».

Tobio recordó que «la baja abrupta de empleo se vivió durante la crisis del 2001, luego de eso casi todos los ferreteros y comercios afines, están trabajando con un plantel mínimo de empleados».

Otro impacto de las política de la década de 1990 en este segmento es que la oferta de productos es apenas un 20% nacional y un 80% importado.

Pero a diferencia de otros mercados «en este rubro hay mucho importado de bajo costo, mientras que las herramientas y máquinas para construcción conviene la producción nacional por precio y logística».

Precisaron que a la hora de definir la compra «la mayoría de los consumidores mira el precio, no se fija si es de buena calidad o si es nacional o importado».

«A la industria nacional le falta una gran modernización en cuanto al márketing, el packaging, y a lograr que la apariencia estética del producto resulte atractivo para los consumidores».

«Con los años que tengo como ferretero mayorista, me achiqué mucho y no tengo el perfil de hace 30 o 40 años. Ahora trabajo con empresas y con algunos amigos ferreteros. Como opero directamente con los distribuidores top de Argentina, en venta de maquinarias y herramientas para todo el país, veo que donde hacíamos colas para recibir pedidos o para pagar lo que llevabamos, ahora no hay demoras en la espera porque no hay gente», explicó a Télam Héctor Minutillo, titular de Suministros Ferreteros que opera desde el barrio porteño de Boedo.

«La caída pronunciada se inició desde enero de 2014, cuando empezó declinar la intensidad de ventas que se había iniciado en 2005. Pero desde abril y mayo de 2015 se acentuó mucho más la caída de actividad», dijo Minutillo, quien describió que «empresas grandes cerraron y otras derivaron o tercerizaron trabajos».

«En el sector, el fabricante le vende a los ferreteros mayoristas y desde allí seguimos los distribuidores de los de todas las herramientas que se fabrican en el país», explicó Minutuillo al detallar la dinámica del sector.

El especialista detalló que «una de las fábricas nacionales importantes es Gherardi, que forjan desde una pala hasta cosechadoras y máquinas de campo para arados y herramientas como tenazas, pinzas, machetes y todo lo que son elementos para tareas de campo y de la industria de la construcción».

«Biassoni es otra de las marcas líderes en forja de herramientas y mechas para maderas pero también está Babero, que hace morsas desde Córdoba», detalló Minutillo.

«Este tipo de mayoristas vende a 5 ó 6 distribuidores su producción en el país y estos a su vez venden a distribuidores de menor porte. Como mayorista, yo compro en la primera línea de precios del mercado y luego distribuyo a ferreterías o a empresas, y en este segundo segmento es donde se nota más la caída» de las ventas, añadió este empresario ferretero porteño.

«Los municipios tampoco hacen el mismo volumen de pedidos que en años anteriores. Antes vendíamos 100 palas y 100 horquillas, por pedidos municipales pero, en el Gran Buenos Aires, ya no tenemos esa demanda», describió Minutillo.

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