CEF Noticias | F1, Alonso: » Gaste una de las vidas que me quedaban

alonso-choque

El corazón de la Fórmula 1 volvió a detenerse durante unos segundos eternos. El McLaren de Fernando Alonso salió despedido contra el muro en la 18ª vuelta, dando vueltas de campana por la grava hasta detenerse junto a las protecciones, y terminó hecho añicos. Algo aturdido aún y cojeando tras el violento impacto sufrido, el asturiano abandonó a duras penas su monoplaza. Con algo de esfuerzo, pero ileso, en perfectas condiciones.

En su intento por superar a Esteban Gutiérrez en la curva 3, el asturiano rozó su neumático delantero derecho con la rueda trasera izquierda del Haas del mexicano y su bólido salió despedido. Tras tocar el muro, cruzó la pista y la inercia no lo detuvo hasta que encontró las barreras del otro extremo. “Que aterrice bien”, recordaba el piloto español tras salir por su propio pie del monoplaza. Fue el momento en el que la Fórmula 1 soltó el aliento contenido durante esos interminables segundos.

“Íbamos muy juntos, demasiado pegados. Cogí el rebufo de Esteban [Gutiérrez], seguramente perdí la referencia de la curva. Ir tan cerca de él no me dejó ver el punto de frenada. Frené muy tarde y me lo llevé por delante. Vas a 315 kilómetros por hora y siempre te juegas la vida. Si coincide mal el golpe, igual tienes un problema serio”, rememoraba Fernando Alonso tratando aún de digerir esos angustiosos segundos, de los más largos de su vida, donde su vida pendió de un hilo. Afortunadamente los sistemas de seguridad de su McLaren respondieron con extrema efectividad y evitaron una desgracia.

El bicampeón español asumió la culpa en una maniobra que, en un primer instante no terminaba de quedar clara. El Haas de Gutiérrez, mucho más lento que el McLaren, frenó para acometer la trazada de la curva en condiciones y eso sorprendió al asturiano que llegaba lanzado con el DRS, apurando al máximo la distancia con el mexicano, en su batalla por terminar su primera carrera del año en la zona de puntos.”Aún trato de poner todo en su sitio después de las vueltas que he dado. Me duele un poco todo porque yo creo se mueve todo en el cuerpo por dentro cuando vas a esas velocidades”, bromeaba Alonso tras la brutal colisión. “Estoy un poco decepcionado por no haber podido terminar la carrera. El destrozo del coche es grande y seguramente habremos perdido alguna unidad de potencia”, detallaba sobre los daños mecánicos sufridos. “Estoy contento de poder estar hablando aquí y con ganas de que pase rápido este fin de semana para volver a subirme al coche”, explicaba. “Soy consciente de que hoy he gastado una de las vidas que me quedaban” escribía horas más tarde en las redes sociales, agradeciéndole a McLaren y la FIA la seguridad actual de los monoplazas.

alonso-choque

Gutiérrez: “Tuve mucho miedo”

“Fue un momento de mucho miedo ver cómo quedó el coche de Fernando. Lo primero que hice cuando vi por el espejo cómo estaba su coche fue preguntar por él”, detallaba Esteban Gutiérrez, minutos después del impacto. “Sabía que él estaba detrás, él tenía mejores neumáticos y cuando llegué a la curva simplemente frené y me encontré con la sorpresa de verlo volando a mi lado izquierdo”, explicaba a duras penas el mexicano, aún tembloroso por el susto vivido, cuya primera reacción casi instintiva tras el golpe fue preguntar por el estado del asturiano.

Fernando Alonso fue examinado en el centro médico del circuito y tras el OK de los médicos se marchó hacia el hospitality de su equipo, aún con el susto en el cuerpo. Una estampa que trajo a la memoria aquellos grandes sustos del piloto español en Brasil (2003), durante el inicio de su despegue en la Fórmula 1. O el de Bélgica (2012), cuando Grosjean aterrizó sobre su Ferrari en la primera curva, allí despertó del sueño de ser campeón con la ‘Scuderia’, en plena batalla con Sebastian Vettel. O el último, en Montmeló, durante la pretemporada del año pasado, no demasiado violento pero que le apartó del arranque del pasado curso.

Son algunos de los episodios más extremos de bicampeón español. Aunque estos hayan sido los momentos más angustiosos que ha sufrido en la Fórmula 1 desde su primera visita a Australia con Minardi en 2001. Un calco al que su amigo Robert Kubica sufrió en Canadá 2007. “Cuando volaba dando vueltas sólo pensaba: ‘Que aterrice bien y no me dé contra el muro”, recordaba aliviado. Con mil y un dolores, sobre todo en las rodillas, con los que convivirá durante unos cuantos días. Gajes de quien se juega la vida en cada carrera que, sin embargo, hablan muy bien del sistema de seguridad del monoplaza. Otro motivo para recuperar el debate sobre el halo, esas barreras de protección en las cabinas, de cara a próximas temporadas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.