CEF NOTICIAS
Nacionales Politica

Carrio dijo que no votaría a Macri y dijo que al país no lo gobierna nadie.

Elisa Carrió afirmó este martes en LN+ que “no caben dudas” de que Mauricio Macri está interesado en presentarse como candidato presidencial en 2023. “El piensa en términos futbolísticos. Busca el reconocimiento”, sostuvo.

Invitada al programa Mesa Chica, conducido por José Del Rio, la líder de la Coalición Cívica señaló que el fundador de PRO alberga esa meta desde hace tiempo. ”¿Les cabe alguna duda?”, respondió al ser consultada sobre la versión que difundió el periodista Carlos Pagni.

Carrió recordó que el expresidente presentó el año pasado un libro llamado “Primer Tiempo” y sostuvo que “tiene todo el derecho” a lanzarse a la carrera presidencial. No obstante, planteó un interrogante respecto del espacio en el que podría llegar a competir. “No sé dónde va a estar”, afirmó.

“Él tiene muchas tienen muchas coincidencias con Milei y yo no sé a dónde llegan las encuestas, sinceramente”, añadió.

A su vez, dijo que no votaría por Mauricio Macri como postulante presidencial. “No sé por quién voy a votar. y no sé lo que va a pasar el año que viene”, amplió.

No obstante, rescató que “siempre lo acompañó” durante su gobierno, y “no solo en los buenos momentos”, sino también “en los malos”.

Carrió dijo que en esa línea que estuvo junto a Mauricio Macri incluso cuando desde el propio partido PRO buscaban “voltear” a ministros de su gabinete, como a Marcos Peña y a Gustavo Lopetegui.

También se refirió a la derrota de 2019 y renovó sus críticas al entonces ministro del Interior, Rogelio Frigerio, a quien acusó de “entregar” al espacio en la competencia electoral.

“Y también lo acompañé cuando, en el búnker, todos [en su entorno] le hicieron hacer un discurso de que al otro día se caía el Gobierno”, rememoró.

Si fue Marcelo T. de Alvear, y terminó su mandato, acá hay una señora que lo acompañó”, agregó Carrió en alusión al primer mandato de un gobierno no peronista que completó su mandato desde 1928.

Así, dijo que se “va a pelear” con Macri, “como siempre, a los gritos” y opinó que el expresidente “va a entender” su postura respecto del escenario el próximo año. “Los ingenieros son cerrados, pero finalmente de lógica entienden”, agregó.

Elisa Carrió se mostró crítica de la gestión de la Casa Rosada y trazó un diagnóstico contundente. “Hoy a la nación no la conduce [Alberto] Fernández, tampoco la conduce Cristina [Fernández de Kirchner]. No la conduce nadie”, expresó.

En medio de un escenario internacional, atravesado por las consecuencias de la guerra en Ucrania, Carrió hizo un llamado a los “liderazgos responsables” para que la nación sea conducida. Se dirigió a las autoridades políticas y también a los empresarios para sostener las instituciones en la coyuntura.

“Los sectores políticos responsables tienen que conducir a la nación a un esquema distinto, y a una elección libre y disputada en la que se elijan las próximas autoridades”, señaló.

La exdiputada sostuvo que Argentina debe virar hacia un esquema en el que haya una “reforma fiscal clara”, una “disminución del impuesto a los ingresos brutos” en las provincias, y una quita de los impuestos en las tarifas de servicios públicos, entre otras acciones.

En medio de lo que llamó una “guerra híbrida” en Europa, con un impacto profundo en América Latina, la líder de la Coalición Cívica pidió potenciar la industria local. Carrió dijo es necesario pensar en un proyecto de entre cinco a diez año para el trigo, que incluya el retiro de los ingresos brutos en sus costos.

“Las alimenticias tienen 40% de capacidad ociosa exportable con trigo. Tenemos que habilitar ese porcentaje y sacar impuestos de la cadena alimentaria para mantener el precio internacional, pero no aumentar el precio interno”, reflexionó.

Por otro lado, Carrió se refirió al conflicto entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner. “El Presidente es el que tenemos, no hay más; y la vicepresidenta es golpista”, lanzó. “En un sistema presidencial, el vicepresidente acompaña, o se calla. Y preside el Senado. Lo que no puede [hacer] es impugnar permanentemente la institución presidencial”, fundamentó.

Carrió opinó que, a su modo, Julio Cobos “fue golpista” respecto Cristina Kirchner en 2008, y también Carlos “Chacho” Álvarez respecto de Fernando de la Rúa en 2000 cuando renunció a la vicepresidencia.

Tenemos un pésimo Presidente pero la República exige que sostengamos la autoridad presidencial”, añadió.

A su vez, consideró que Cristina Kirchner se va a apoyar en el ala izquierda del Gobierno en medio de la tensión en el Frente de Todos. “Va a terminar siendo más trotskista que los mismos trotskistas”, ironizó.

Carrió rechazó el proyecto de ley que analiza la Casa Rosada para gravar lo que llama la “renta inesperada” de las empresas más importantes del país con ganancias superiores a los 1000 millones de pesos. “Esto va a parar todo tipo de inversión”, alertó.

La referente de la Coalición Cívica reconoció que puede haber compañías que tengan “mayores ganancias este año”, aunque consideró que también “tuvieron pérdidas el año anterior o los dos años anteriores”. “Los niveles impositivos son ya inalcanzables”, indicó.

En ese sentido, Elisa Carrió sostuvo que se paga el 35% de Ganancias, pero consignó que si se retira utilidades, se paga 7% más, lo que lleva el monto a pagar al 42%.

Si se necesita dinero, Carrió recomendó que el Gobierno negocie “un bono” con las 160 empresas que habrían recibido una “renta inesperada”. “Algún bono que les permita un ahorro interno”, sugirió.

Como contraparte, Carrió propuso que la “renta inesperada” deberían pagarla los acusados por la corrupción kirchnerista. “La única renta inesperada en Argentina es la de los sindicalistas corruptos que tienen millones y que nadie puede explicar y nadie toca”, añadió.

La dirigente opositora sumó en esa lista a Hugo Moyano, Cristina Kirchner, Lázaro Báez, y Julio De Vido. “Ya que no los van a poner presos, y por eso está tan deslegitimada la Justicia, que la paguen ellos”, expresó.

La líder de la Coalición Cívica se manifestó muy crítica respecto del economista libertario y señaló que “es un emergente del cansancio, la bronca, y de la ausencia de formación de las generaciones jóvenes. “Es el mayor fracaso de la educación kirchnerista ideologizada”, sostuvo.

La exdiputada observó que “ha desaparecido la figura simbólica del padre” en las sociedades actuales y llamó a trabajar desde las instituciones en ese sentido. Opinó que esa figura debe permitir el deseo, pero, al mismo tiempo, imponer límites. Para ella, el proyecto del legislador de La Libertad Avanza no cumple con esa premisa.

“Esa figura no puede ser Milei, por su inestabilidad. Él está tan indefenso como otros. Se nota que en su carácter es tan inestable como lo son quienes lo siguen”, amplió.

Carrió señaló que le provocó “una gran decepción”cuando en febrero de este año tomó conocimiento que varios sectores líderes de Juntos por el Cambio preferían votar en contra de la reestructuración de la deuda externa que el país había acordado con el Fondo Monetario Internacional.

Carrió enfatizó que hubiera sido extremadamente dañino para el país no aprobar ese entendimiento. “Eso era un dólar a $400 hoy; era adelantar un desastre. Estaríamos en el peor de los mundos”, argumentó.

Carrió criticó a Ricardo López Murphy, que mantuvo el rechazo hasta el final, y pese a que está en otra fuerza política, también apuntó a Javier Milei. “Dice que hay que honrar las deudas, pero vota en contra”, se quejó.

En ese contexto, comentó que le propuso a su equipo trabajar en un proyecto para que el Congreso autorice el financiamiento con el FMI, pero no el programa económico, una idea que finalmente se impuso en el debate parlamentario y que le permitió al Gobierno conseguir el apoyo opositor.

Carrió se mostró muy crítica de la coalición que integra junto a la UCR y a PRO y apuntó contra “la dirigencia política que no quiere pagar costos”, y “no toma decisiones”.

En otro tramo de la entrevista, la referente de la Coalición Cívica se refirió a la versión de un supuesto acuerdo entre el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, y el gobernador de Jujuy y presidente de la UCR, Gerardo Morales.

Según el periodista Carlos Pagni, Massa firmó la designación de Roxana Reyes para el Consejo de la Magistratura, a cambio de votos para la ley que tiene media sanción del Senado y que modifica la composición de ese organismo. Morales lo rechazó este martes.

Carrió repitió esa declaración y habló sobre el futuro en torno a Massa, en medio de la crisis en el Gobierno. “Gerardo Morales me dijo que no va a estar con Massa”, consignó.

“Pero sí es por Massa, les tengo que pedir juramento a todos de que no van a estar con él”, amplió. Y agregó: “La única que no es amiga de Massa soy yo”.

La dirigente renovó así filosos cuestionamientos contra el titular de la Cámara Baja. “Yo le digo que sus amigos son jefes de asociaciones ilícitas de narcotráfico”, disparó. Señaló que incluso algunas personas de su círculo todavía está en sus cargos por su “protección política.

Y profundizó: “No jorobemos con Morales, porque son todos íntimos amigos de Massa. La única que dice desde hace diez años que es un delincuente vinculado al lavado de dinero y al narcotráfico en Nordelta, soy yo”.

NOTICIAS RELACIONADAS

El gobierno finalmente le subió 3 puntos las retenciones a la soja

CEF NOTICIAS

CEF Noticias | El traspaso entre Macri y Larreta será este miercoles en la Usina del Arte

CEF NOTICIAS

Ruta del dinero K: Pidieron 12 años de cárcel para Lázaro

CEF NOTICIAS

Deja un comentario