El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fue diagnosticado con una infección pulmonar luego de haber estado contaminado con el nuevo coronavirus pero eso no impidió que este viernes viajara a Bagé, en la frontera con Uruguay, donde se sumó a una aglomeración de seguidores y levantó, como un trofeo, una caja de cloroquina, remedio contra la malaria al que defiende para usarlo contra la Covid-19.
“Me hicieron unos estudios porque me sentía débil y tengo una infección pulmonar”, dijo en las redes sociales. Según sus médicos, es probable en enfermos que superaron el coronavirus tener infección en el pulmón.
El presidente atribuyó el problema al “moho en el pulmón”, como se refirió para explicar que eso ocurre por “quedarse mucho tiempo encerrado” en la pandemia, que en breve podría llegar a las 100 mil muertes.