Argentina goleó a Nicaragua

En un estadio repleto, Argentina se despidió de la gente goleando 5-1 a Nicaragua y llega con las mejores expectativas a la Copa América en Brasil, donde pretende debutar con el pie derecho, el sábado próximo ante Colombia.

El equipo de Lionel Scaloni despertó grandes ilusiones, aunque deberá ratificarlas en territorio brasileño.

De entrada quedó en evidencia que el rival no era medida para Argentina y con el correr de los minutos la superioridad se reflejó tanto en el protagonismo de la albiceleste como en el marcador. De todos modos, el partido le sirvió a la Selección para seguir aceitando la idea de juego que pretende Scaloni de cara a la Copa América.

En efecto, Argentina buscó siempre salir del fondo con pelota dominada con Foyth como bandera, trabajó mucho la sociedad Lo CelsoMessi y apostó al desequilibrio de Matías Suárez ante un adversario netamente inofensivo. De hecho, Armani fue un verdadero espectador de lujo.

Si bien los hinchas tuvieron que esperar más de media hora para gritar un gol, la realidad es que Argentina generó pero primero falló el Kun Agüero, luego Messi la agarró mal ante una magistral habilitación de Lo Celso y a los 25 Suárez pegó un remate en el palo.

Sin embargo, a los 36 Messi se iluminó y con una clásica jugada, desparramando rivales en el área ajena, definió abajo para el 1-0. Y dos minutos más tarde, la Pulga capitalizó un rebote del arquero rival para bajarle la cortina al primer tiempo con un 2-0.

En el complemento, Scaloni prescindió de Messi y del Kun Agüero (ingresaron Dybala y Lautaro Martínez, respectivamente), pero así y todo la sintonía del partido no varió. Argentina siguió monopolizando el juego, manejando las acciones a su antojo, y a los 17 Martínez aportó el 3-0 con una maniobra personal, a la salida de un corner.

Y a los 28, otra vez el delantero del Inter sacó provecho de un tiro de esquina para el 4-0, que no sería el definitivo. Porque a los 36, un nuevo ataque albiceleste le permitió al tucumano Pereyra decorar la goleada, que pudo haber sido mayor, más allá del descuento de penal de Barrera.

Porque Argentina exigió una y otra vez al arquero visitante, dejando en evidencia su idea de salir a la cancha con el arco rival entre ceja y ceja.