A los 80 años murió Sergio Velasco Ferrero

El conductor Sergio Velasco Ferrero murió a los 80 años este domingo tras sufrir una descompensación por complicaciones previas de salud.

Su ex mujer María Eugenia Zorzenón confirmó la noticia. «Estaba mal, pobrecito. Que descanse en paz», aseguró en DiarioShow. Velasco Ferrero había sufrido un ACV.

El locutor estuvo casado con Adriana Salgueiro, con quien tuvo un final conflictivo. Luego formó pareja con María Eugenia Zorzenón y fueron padres de Camila Velasco.

El locutor estaba en su casa, se descompensó y fue hospitalizado de urgencia, donde minutos después falleció.

El conductor había sufrido un ACV en julio del 2010 y nunca pudo recuperarse. Velasco Ferrero había perdido el control de sus extremidades, sus órganos empezaron a fallar y padeció a su vez problemas neurológicos que le afectaron el habla.

Por este hecho debió ser sometido a una intervención para descomprimir su cerebro por lo que fue inducido a un coma farmacológico con respiración asistida.

En la pantalla chica se hizo popular por su ciclo televisivo Venga a Bailar (Canal 7) que marcó enormes picos de audiencia en su década de existencia. Condujo también el El Show de Velasco Ferrero en 1977, dirigido por Rubén Toledo.

En radio condujo numerosos ciclos como Sonido desde la Costa por Radio Rivadavia (1983). Tuvo una larga trayectoria en Radio Mar del Plata. En Mendoza hizo programas radiales Música para tu piel de verano y La almohada maldita. En teatro hizo la comedia Esconde el Draculín en 1978 en el Teatro Astros, con Jorge Porcel, Alberto Olmedo, Ethel Rojo, Susana Traverso, Mario Sapag y Tato Cifuentes.

Durante la época del ’80 sufrió la proscripción, por parte del gobierno de Raúl Alfonsín. Por ello en 1984 viajó a New York, Estados Unidos, donde filmó dos espectáculos basados en “Venga a bailar”.

En cine tuvo varias incursiones siempre con el género de la comedia. Debuta en 1971 con El veraneo de los Campanelli, junto con Alberto Anchart, Santiago Bal y Adolfo Linvel. Y se despidió con Atracción peculiar en la última película protagonizada por el dúo Jorge Porcel y Alberto Olmedo en 1988.