Caso Nisman: buscan a 64 espías que renunciaron a la ex SIDE

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La Agencia Federal de Inteligencia (AFI) le informó a la Justicia que 64 de los 89 agentes que estuvieron activos y comunicándose entre sí el día que apareció muerto el fiscal Alberto Nisman ya no trabajan en el organismo.

Según publica el diario Clarín, los llamados cruzados entre los espías que reportaron ese día a altos jefes de inteligencia que respondían a Cristina Kirchner ocurrieron mientras el cuerpo del fiscal aún no había sido encontrado. Y se interrumpieron abruptamente cuando fue hallado en el baño de su departamento en Puerto Madero.

La AFI contestó rápidamente el pedido de la fiscalía de Eduardo Taiano sobre cuál era la “situación de revista” de los agentes que estuvieron trabajando ese domingo 18 de enero de 2015: de los 89 agentes por los que se pedía información, sólo quedan activos en el servicio 23 (20 hombres y 3 mujeres), mientras que 64 de ellos (52 hombres y 12 mujeres) dejaron de trabajar en el organismo tras la muerte de Nisman.

Según la AFI los dos restantes que utilizaron los equipos de comunicación oficiales nunca fueron agentes de inteligencia, al menos registrados formalmente.

La AFI adelantó las listas de los agentes que se fueron pero no envió aún los datos pormenorizados de cada uno de ellos que busca la Justicia: el “último domicilio legal registrado” que dejaron en el organismo mientras aún eran empleados y el último número del teléfono particular de cada uno de ellos.

Ahora la Justicia busca sus datos actuales para ubicarlos de manera urgente. Es el paso previo a citarlos a declarar como testigos para intentar desentrañar qué sucedió en el departamento de Puerto Madero donde Nisman fue hallado muerto, con un balazo en la cabeza, justo el día antes de que debiera presentar las pruebas de su denuncia contra la entonces presidenta Cristina Kirchner por encubrir a los autores del atentado a la AMIA y explicar los alcances de su investigación en el Congreso.

La mayor parte de los agentes “blanqueados” que renunciaron respondían a la Dirección Reunión Interior que manejaba Fernando Pocino, el hombre “de planta” que respondía al entonces número dos de la SIDE y actual viceministro de Justicia de la Nación, Juan Martín Mena.

El actual pedido de informes sobre los 89 espías surgió por los entrecruzamientos de llamadas entre ellos -hora, duración y ubicación de los teléfonos adjudicados a cada uno- recopilados por el Departamento Unidad Federal de Investigaciones Especiales de la Policía Federal (DUFIE) tras casi tres años de investigación.

Por otra parte, la fiscalía que investiga la muerte de Nisman aún no pudo revisar el contenido de las computadoras, los teléfonos y las cámaras de fotos del informático Diego Lagomarsino y todos los custodios del fiscal muerto por la interminable seguidilla de apelaciones judiciales.

Esas pruebas serán importantes para determinar si hubo “zona liberada” en las horas posteriores a que Nisman recibiera un disparo en la cabeza. Y para constatar si esos policías que debían cuidar al fiscal que acababa de denunciar a la Presidenta tuvieron contacto directo con los agentes de la SIDE.

Clarin


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