La huella de zapatilla en el rostro Fernando Baez Sosa és la de Máximo Thomsen

Actualidad
Compartir en

os peritajes establecieron que una de las huellas de zapatilla que Fernando Báez Sosa -el joven asesinado ante el boliche Le Brique en enero- tenía en el rostro se corresponde con la zapatilla del rugbier Máximo Thomsen, uno de los detenidos por el crimen.

Los peritajes scopométricos realizados en el laboratorio de la Policía Federal Argentina (PFA) de Mar del Plata determinaron que una de las dos improntas detectadas en el rostro del joven asesinado corresponde a una zapatilla “Cyclone”, que a su vez coincide con las huellas de pie tomadas a Thomsen, detallaron fuentes de la investigación. La otra impronta era demasiado pequeña como para que el peritaje pudiera establecer su origen con certerza.

El resultado del peritaje no implica que la de Thomsen haya sido la “patada mortal”.

Los peritajes scopométricos habían comenzado el 29 de mayo, y los resultados se dieron a conocer a pocas horas de que se cumplan los seis meses del crimen, cometido en la madrugada del 18 de enero en Villa Gesell.

El objetivo inicial del estudio era cotejar las huellas de las zapatillas secuestradas en la casa que los rubiers alquilaban en Villa Gesell con las improntas halladas en el rostro de Báez Sosa.

Por el crimen se encuentran detenidos y ya procesados por el juez de Villa Gesell, David Mancinelli, Thomsen (20), Ciro Pertosi (20), Luciano Pertossi (18), Lucas Pertossi (21), Enzo Comelli (20), Matías Benicelli (20), Blas Cinalli (19) y Ayrton Viollaz (21). Todos ellos son considerados coautores del delito de “homicidio agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas”.

Otros dos rugbiers integrantes del grupo, Juan Pedro Guarino (19) y Alejo Milanesi (19), están excarcelados y son considerados “partícipes necesarios”.


Compartir en

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *