Salud

Tres casos de botulismo pusieron la alerta sobre productos contaminados

Compartir en

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) retiró del mercado y prohibió la comercialización de una conserva de porotos envasados en Córdoba sin la autorización correspondiente, después de que una persona muriera por botulismo tras consumirlos, mientras otras dos permanecen internadas en Entre Ríos.

porotos

Por el caso, la Secretaría de Alimentos cordobesa dispuso el decomiso y prohibición de la venta de Porotos “La Rocka”, de elaboración artesanal, cuyo domicilio de fabricación consta en San Martín 1179, Mina Clavero.

Según informó la Anmat, “las actuaciones se originaron como consecuencia de un brote sospechoso de botulismo alimentario en personas que consumieron dicho producto en la provincia de Entre Ríos”.

En consecuencia, señala el informe publicado en el sitio web del organismo, se recomienda a quienes tengan unidades de este producto en su poder “que se abstengan de consumirlas, que mantengan los envases cerrados y separados de otros alimentos y que se comuniquen con la autoridad bromatológica local o municipal para coordinar su entrega”.

Quienes tengan unidades de este producto no deben consumirlas. Hay que mantener los envases cerrados y separados de otros alimentos.

El hombre que murió ayer en la ciudad entrerriana de Concordia se llamaba Jorge Daniel Paiz, un empresario telefónico de 65 años que estaba casado y tenía dos hijos y dos nietos.

Paiz sufrió alteraciones digestivas, visión borrosa y extrema dificultad para tragar, hablar y respirar, luego de comer porotos en conserva de la marca “La Rocka”, por lo que fue internado en el Instituto Quirúrgico Garat, donde falleció ayer por la tarde, informaron los médicos.

Algo similar ocurrió con un hombre y una mujer de la ciudad entrerriana de Federación, que fueron derivados de inmediato al hospital Masvernat de Concordia, donde se los asistió con respiradores mecánicos.

Los tres se habían intoxicado el pasado viernes 1 de mayo cuando durante una reunión degustaron una conserva casera de porotos traída de Mina Clavero, que les provocó 24 horas más tarde alteraciones gastrointestinales, abdominales, neurológicas, vómitos y parálisis, entre otros síntomas.

Voceros del hospital Masvernat informaron que los otros dos intoxicados continúan internados allí, donde reciben desde el miércoles “tratamiento con la antitoxina” correspondiente.

En tanto, explicaron que se encuentran a la espera de “los resultados de los análisis finales” del Instituto Malbrán y el Hospital Muñiz de Buenos Aires.

Según la Anmat, el botulismo es una grave enfermedad causada por una neurotoxina producida por el bacilo Clostridium botulinum, bacteria productora de formas resistentes a la temperatura (esporas) que se encuentra presente en el suelo y en el agua.

La intoxicación se produce por la ingesta de alimentos que contienen la neurotoxina formada durante el crecimiento de la bacteria, en ausencia de oxígeno y escasa acidez.

En los adultos, dicha neurotoxina es absorbida en el intestino, atacando el sistema nervioso central. Los primeros síntomas, que se presentan en promedio entre las 12 y 36 horas luego de la ingestión del alimento contaminado, son visión doble, dificultad para hablar y tragar, sequedad de boca y debilidad generalizada; a continuación el afectado puede sufrir parálisis total, falla respiratoria y muerte.

Síntomas: visión doble, dificultad para hablar y tragar, sequedad de boca y debilidad generalizada.


Compartir en

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *